Por qué los gatos duermen tanto: la ciencia detrás de sus siestas eternas

Si convives con un gato, ya lo sabes: pueden dormir entre 12 y 16 horas al día. A veces parece que su vida entera es una siesta interminable. Pero ¿por qué duermen tanto?

Los gatos son cazadores por naturaleza. Aunque vivan en casa, su cuerpo está diseñado para gastar mucha energía en ráfagas cortas: correr, saltar, acechar. Para recuperarse, necesitan largos periodos de descanso.

Además, su sueño no es siempre profundo. Pasan gran parte del tiempo en un estado ligero, atentos a cualquier sonido o movimiento. Es su forma de mantenerse seguros, incluso en un hogar tranquilo.

El clima también influye. En días fríos o lluviosos, los gatos duermen más para conservar energía. Y sí, también duermen por placer: un gato relajado es un gato feliz.

La próxima vez que lo veas dormir en posiciones imposibles, recuerda que no es pereza: es biología, instinto y bienestar.